“PEQUEÑOS
HÁBITOS, PROBLEMAS GRANDES”
Aunque hayas estado haciendo mucho ejercicio, y alimentándote
bien... ¿Crees que puedes arrancar un gran árbol
con tus brazos? ? ¿No? Entonces tal vez puedes arrancar
una planta de un vivero... ¡Fácil! ¿verdad?
No se necesita ser una gran sabio para saber que mientras mas
joven es un árbol, mas fácil es desenterrarlo. Cuando
un árbol crece, sus raíces se extienden hacia abajo
y hacia los lados. De esta misma forma podemos comparar LOS HABITOS
Primero brotan en nuestras vidas, luego si les damos tiempo para
crecer, es mas y más difícil desenterrarlos. De
hecho, algunos hábitos pueden parecer tan imposible de
desenterrar como un árbol de secoya gigante.
¿Qué hábito has dejado crecer? ¿Decir
mentiritas? ¿Complacerte en pensamientos lujuriosos? ¿Robar
cosas pequeñas?
La mejor forma de impedir que un mal hábito eche raíces
es poner en practica los principios que nos enseña la Palabra
de Dios, por ejemplo Efesios5:1-16.
Como cristianos tenemos que aprender que somos “un pueblo
santo de Dios” y debemos vivir para El. Tenemos que aprender
que hasta la menor insinuación de pecado es mala para el
cristiano.
Si disponemos tener actitudes agradables a Dios, y vivir de acuerdo
a Sus principios, impediremos que las semillas de los malos hábitos
se apoderen de nuestra vida. Si tenemos algún habito que
haya crecido demasiado y no lo podamos manejar, podemos depender
de la fortaleza de Cristo para que nos ayude a eliminarlo (Fil.
4:13).
¿Cuáles son algunos de los malos hábitos
en los que mis amigos y compañeros de clase se están
involucrando? ¿Qué buenos hábitos veo en
otros cristianos? ¿Qué malos hábitos creo
tener yo?
Malos Hábitos:
Romanos 1:24-27
Buenos Hábitos:
2 de Pedro 1:5-9