

Mensaje del Clero
de la Diócesis de Zacapa en Ocasión de las Próximas
Elecciones Generales.
Hermanos y hermanas de la Diócesis de Zacapa, al encontrarnos
en la antesala de lo que debe ser para nosotros los guatemaltecos
una fiesta cívica nacional, con las elecciones generales,
permítannos dirigirnos a ustedes para compartir algunas
reflexiones de cara a este acontecimiento:
1. Para el cristiano, el depositar
su voto en las urnas electorales conlleva una enorme responsabilidad
ante Dios, ante su propia conciencia y ante la patria. No se trata
por tanto solo del cumplimiento formal de una ley o de un deber
ciudadano, se trata mas bien del ejercicio de la libertad y de
la responsabilidad que se tiene de colaborar con Dios para regir
los destinos del mundo. Al emitir nuestro voto estamos ejerciendo
la responsabilidad que tenemos de buscar el bien común,
a través de una persona o personas a quienes se les confía
la administración de los bienes y del bien público.
2. En una sociedad democrática
el voto no solo es un derecho, sino un deber; abstenernos de ese
derecho y deber es negarnos a contribuir desde nuestros valores
cristianos en la transformación de la realidad de nuestra
nación y no favorecemos el fortalecimiento de la sociedad
civil.
3. Invitamos por tanto, a todos
los cristianos de la Diócesis a votar y votar con responsabilidad,
ante Dios, ante su propia conciencia y ante la sociedad, a votar
con inteligencia y no por revanchismo, dado que está en
juego el bien de nuestro país.
4. Exhortamos a que cada ciudadano
vote con criterio propio, sin dejarse coaccionar ni intimidar,
ni mucho menos dejarse seducir por regalitos y ofertas de campaña;
a que nadie venda su voto ni se deje manipular por creencias religiosas
sino a hacerlo con conciencia y con libertad interior.
5. Condenamos todo hecho de violencia
que tenga relación con el proceso electoral y pedimos a
los partidos políticos y a los candidatos en contienda,
respeto mutuo, tolerancia y observancia de la ley, porque las
ideas se combaten con ideas no con la fuerza de la violencia.
“Les pedimos también el rechazo a distintas tentaciones
que en otras ocasiones muchos han caído. Nos referimos
a la abundancia de promesas manifiestamente imposibles de cumplir,
a la incitación de odios y resentimientos que solo males
nos pueden dejar y a los estilos de campaña en que se trata
mas de engañar con palabras bonitas que de convencer con
sobrias verdades.” (Comunicado de los Obispos de Guatemala,
ante la convocatoria a elecciones e inicio de la campaña
electoral en Guatemala, No. 9, Guatemala 08 de Mayo de 2007).
6. Recordamos a todos los cristianos
laicos de la Diócesis: Catequistas, Delegados de la Palabra,
Ministros Extraordinarios de la Comunión o Coordinadores
de algún grupo o Movimiento, que si participan activa y
directamente en algún partido político o comité
cívico, hacen bien, siempre y cuando busquen el bien común
y estén dispuestos a procurarlo con todas las fuerzas;
pero mientras dure el proceso electoral, deben presentar su renuncia
temporalmente a tal ministerio o servicio, para dedicarse con
libertad a la política partidista activa y para no dar
lugar a confusiones dentro de la comunidad; lo que no quita sus
obligaciones de fe y su participación en la vida de la
comunidad eclesial como creyentes (Cfr. Mensaje del Clero en Ocasión
de las Elecciones, 17 de agosto de 2003).
7. “Además, pedimos
a nuestros feligreses no participar en las celebraciones comunitarias
con vestuarios que tengan impresos los símbolos de los
partidos políticos” (Cfr. Ibid).
8. Por quién votar.
Teniendo en cuenta la gran responsabilidad que conlleva el hecho
de votar, se comprende que no puede hacerse superficialmente,
por ello recordamos:
8.1 “La exigencia de votar
por quién garantice el cumplimiento del primer artículo
de la Constitución Política de la República
“ El estado de Guatemala se organiza para proteger a la
persona y a la familia. Su fin supremo es la realización
del bien común”.
8.2 La exigencia de votar por aquella
persona, partido o comité cívico que garantice efectivamente
la defensa de los derechos humanos, principalmente el derecho
a la vida.
8.3 La exigencia moral de votar
por aquella persona que sea capaz de respetar y cumplir los acuerdos
de paz, firmados como parte del final del conflicto armado interno.
8.4 La exigencia de votar por aquel
partido que presente un programa de gobierno realista y transparente.
8.5 La exigencia de votar por aquellos
candidatos honestos, honrados, capaces y de reconocida integridad
moral.
8.6 La exigencia de votar por aquel
partido o candidato que combata la impunidad, luche contra la
corrupción, el crimen organizado y el narcotráfico.
8.7 La exigencia de votar por quienes
respeten y promuevan la realidad pluriétnica de nuestro
país, salvaguardando las culturas y promoviendo su riqueza.
8.8 La exigencia de votar por aquel partido que defienda las conquistas
sociales de la población y nos represente dignamente en
el ámbito internacional ante las condiciones de un mundo
económicamente globalizado”. (Mensaje de la Conferencia
Episcopal de Guatemala con Ocasión del Proceso Electoral
# 4, del 9 de mayo de 2003).
9. Como pastores y ciudadanos guatemaltecos,
nos sentimos en el deber de dar estas orientaciones y de exhortar
a todos los cristianos, hombres y mujeres de buena voluntad de
nuestra Diócesis porque “Soñamos con un país
mejor, más justo y más solidario. Creemos firmemente
en la democracia como el mejor sistema político. Reclamamos
las correcciones de rumbo necesarias para que también una
mayoría de ciudadanos compartan este ideal democrático
y pedimos a todos los partidos y candidatos un firme compromiso
con el amor a Guatemala, con la honrada y audaz búsqueda
de soluciones a nuestros problemas y con el amor a la verdad.”
(Comunicado de los Obispos de Guatemala, ante la convocatoria
a elecciones e inicio de la campaña electoral en Guatemala,
No. 11, Guatemala 08 de Mayo de 2007).
10. Que Jesús Buen Pastor,
Camino, Verdad y Vida, guíe nuestros pasos e inspire nuestras
decisiones para que nuestros pueblos en Él tengan vida.
Zacapa, 15 de Julio
de 2007.
Administrador Diocesano
y Clero de la Diócesis de Zacapa.